Euroescepticismo en tiempo de crisis.

Forges. El País 2009.

Para qué negarlo. El Euroescepticismo está a la orden del día. Según una encuesta de Metroscopia de abril de este mismo año, tan sólo un 55% de los españoles creerían que la UE es algo positivo para España. A pesar de ser un dato positivo, en cuanto que es más de la mitad, cae en más de 25 puntos desde 2009. Sin embargo, no debería extrañar a nadie que el euroescepticismo se haya convertido en algo ‘normal’ por estas fechas que corren. En especial, cuando la sociedad, ayudada por los medios, percibe que la Unión Europea es la instigadora de todos los males y no-soluciones de la crisis económica, así como de la destrucción sistémica de Grecia. Aunque, como dicen, en tiempos de extremos…los extremos surgen y crecen.

Pero, ¿Qué tiene de verdad esto y qué no?

Para comenzar, la gente (y quede claro que gente también incluye a los medios) habla de la Unión Europea como un único ente superior en el que todos los trabajadores y políticos europeos están de acuerdo y están detrás de los recortes y otras desgracias varias de los pueblos europeos. De hecho, los medios no dudan en hablar de ‘Bruselas’ o ‘UE’ como un único actor. Tengo que decir que esto sería perfecto si estuviéramos viviendo en algo parecido a unos Estados Unidos de Europa, o a algún tipo de unión política más estrecha, en la que la Unión Europea sólo tuviera una voz. Una de las eternas críticas constantes a la UE, y con mucha razón, ha sido la inoperatividad de la Organización en establecer un único contacto. Es decir, ¿a quien debe llamar el Presidente de EEUU para hablar con la UE? Hasta hoy, pues dependerá de lo que quieras hablar. En la Europa del futuro, probablemente Mr.President trendrá que llamar a la Presidencia de la UE, dónde espero que estas críticas constantes de déficit democrático contra la UE caigan por su propio peso puesto que la legitimidad democrática de toda la UE será incuestionable, habiendo obtenido el Parlamento Europeo todo el poder y herramientas necesarias para convertirse en un auténtico legislador  y representante ciudadano democrático.

Dicho esto, el problema de todo esto viene dado porque al hablar de la UE como una única Institución, se equiparan todas las Instituciones obviando, por ejemplo, las críticas que Martin Schulz, Presidente del Parlamento Europeo, realizó contra la austeridad de Merkel y Sarkozy en su tour por Barcelona. Además, Martin Schulz defendió ampliamente la reforma del BCE para convertirlo en algo parecido a una Reserva Federal Europea, que es precisamente una de las soluciones que muchos economistas reclaman, entre ellos el Señor Paul Krugman. Por tanto, cuando escuchamos constantemente las maldades de Bruselas: ‘Bruselas ha obligado a…’, ‘Bruselas ha exigido que..’, ‘Bruselas ha recortado…’  ¿Bruselas incluye al Parlamento Europeo? ¿Lo ha hecho también el Parlamento Europeo y Martin Schulz? La realidad, por tanto, es bien diferente a la de la que la ‘gente’ habla. Primero porque cuando hablan de Bruselas en realidad se refieren únicamente a la Comisión o al Consejo Europeo, y no a la UE en todo su conjunto como si de un Gobierno o Estado se tratara y, en segundo lugar, porque esta misma gente que habla de ‘Bruselas’ olvida comentar que el Parlamento Europeo, Institución elegida democráticamente por todos los europeos, aboga por una Europa más ciudadana, democrática, parlamentaria y social, dónde la Comisión sea elegida por el Parlamento, el BCE transformado en Reserva y el Consejo más dependiente del Parlamento. En conclusión: Si el Parlamento Europeo no está de acuerdo con ‘Bruselas’, ¿el Parlamento Europeo no es UE? La UE no es ‘Bruselas’. Pero claro, ¡como van a explicar los medios que Bruselas es la Comisión y el Consejo si (casi) nadie sabe cómo funciona ni qué Instituciones tiene la UE!

De hecho, muchos dicen que si la sociedad conociera o hiciera el intento de conocer un poco más la UE, la mayoría de estas opiniones y críticas infundadas dejarían de tener sentido. http://politikon.es/2011/11/26/deconstructing-nigel/ . Otros, critican este desconocimiento por parte de los medios. Recordemos que, hoy por hoy, gran parte de la sociedad se informa única y exclusivamente por lo que oyen o leen a través de los medios. Además, de alguna manera los medios son un referente básico informativo incuestionable para gran parte de la sociedad, llegando a asumir un rol de educadores. Sin embargo, si lo que transmiten no es correcto, es infundado o simplemente falso, para muchos seguirá siendo verdadero. http://www.europa451.es/7/post/2011/11/kosmopolito-denuncia-el-periodismo-basura-europeo.html

En segundo lugar,  en esta época de profundo pesimismo, surgen los llamados partidos políticos populistas. Y los discursos. Y las promesas.  De manera general, se trata de partidos políticos de extrema izquierda o extrema derecha, aunque los más antieuropeos suelen ser los partidos de derechas. Y por una regla fácil: la UE protege ciertos derechos humanos que los partidos de extrema derecha no soportan: inmigración, igualdad, orientación sexual… En las últimas semanas, ha vuelto a resurgir un famoso vídeo de un euroescéptico británico llamado Nigel Farage.

Da la casualidad que este predicador de democracia, valores y libertades civiles, que utiliza la financiación y democracia europea para poder expresarse en el Parlamento Europeo libremente, también predica la ilegalidad de los inmigrantes en Reino Unido, así como el ‘despropósito’ del matrimonio homosexual. Además, su partido se niega a introducir la Tasa Tobin (impuesto a las transacciones financieras internacionales) y se niega a regular la City de Londres, dónde habitan los mayores especuladores del mundo (sí, especuladores contra el Euro también). De hecho, su partido, defiende una completa liberalización del mercado, negando cualquier tipo de control o intervención del Estado o UE. Algo así como Margaret Thatcher.

A pesar de representar a un Partido (UKIP) que defienden los valores anteriormente citados, su figura como orador político y discursos se ha convertido muy popular e, incluso, ha ganado muchos apoyos. Precisamente, este efecto es lo que conocemos como populismo. ¿Por qué? Porque casi nadie se ha preocupado en investigar cómo funciona ‘de mal’ la UE, tal y como él defiende, y también, porque nadie se ha dedicado a discutir sus palabras ya que, como muchos dicen, ‘tiene razón y dice verdades’. ¿Dice verdades? Vaya. Así que ahora, que siempre hemos dicho que todos los políticos son unos mentirosos y nunca cumplen sus promesas, ahora resulta que este político dice la verdad. Pero para qué cuestionarme lo que dice…para qué investigar más allá de lo que él expresa…si tiene razón. Esto es lo que se llama ‘acabar en las garras del populismo’: Palabras fáciles, argumento fácil, convencimiento fácil. Sí, algo así como cuando Hitler llegó al poder porque no dejaba de prometer paz, pan y dinero a los alemanes…que, por cierto, estaban asfixiados por las sanciones económicas que tenían impuestas (sí, se pueden hacer paralelismos fácilmente).

Lo peor de esta historia es que algunos movimientos sociales muy populares por sus ideas, como Democracia Real Ya, han difundido estos vídeos públicamente sin cuestionarse el fondo de su discurso, olvidando que probablemente compartirían más cosas con Martin Schulz que con Nigel Farage.

Otros partidos euroescépticos por excelencia son el francés Frente Nacional y el griego Amanecer Dorado. Casualmente, ambos partidos son de extrema derecha y han reclamado salir de la UE y del Euro. Si embargo, también han reclamado expulsar a los extranjeros, reinstaurar la pena de muerte, tratar médicamente a los homosexuales e incluso, poner minas alrededor de las fronteras. ¿No les parece raro que estos partidos antieuropeos quieran salirse de la UE y a la vez aplicar estas medidas? Pues puede resultar raro o no, pero la realidad es que muchas de las promesas electorales que han llevado a las urnas, están, hoy por hoy, prohibidas por la UE. Así, por ejemplo, por mucho que LePen haya defendido la pena de muerte, sabe que la legislación europea lo prohibe. Otra cosa sería, claro está, que ella quisiera salirse de la UE para poder reimplantarla.

Vaya, ahora parece que, al fin y al cabo, Europa es algo más que economía. Y fíjate, ¡hasta tiene valores!

3 pensamientos en “Euroescepticismo en tiempo de crisis.

  1. Deja de comerle el coco a la gente, la union es una dictadura financiera, los ciudadanos les importa una m***** , les da igual griegos solo quieren cobrar la deuda impagable que les han impuesto, aunke para pasarse por el forro al pueblo tengan que poner un gobierno de dictadura ilegitimo, lo mismo con los demas paises, son los promotores que hay detras de las politicas de neoliberalismo que padecen los trabajadores europeos, con o sin comprar a sus gobiernos, europa es una dictadura economica encubierta de falsa democracia, no me vengas con cuentos, a ti quien te paga por comer asi el coco a la gente? eres una venguenza

  2. Eres un tío muy peligroso Eric.
    Tus razonamientos no admiten una disputa, porque a la mínima que tienen un vacío, las solapas con tecnicismos que todo el mundo tiene la obligación moral (engaño) de aceptar.
    Si tuvieras poder, y puede que algún día lo tengas porque pareces desearlo, estoy convencido que serías un comunista megalómano y paranóico, obsesionado en perseguir a tus opositores.

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